Las Fallas de Valencia (día uno):
La primera vez que alguien me contó que se hace durante la fiesta de las fallas, no podía creerle. Pensaba que era un broma; algo que se dicen a los americanos pero probar que si, están tontos. Pero, ahora, después de ver qué pasa con los ojos míos, yo sé que no es mentira. (Y espero que tú confíes en mí cuando cuento mi experiencia).
Bueno, empezamos con un poco de la historia de las fallas. El origen de las fallas se remonta a la antigua tradición de los carpinteros de la ciudad. Antes de la fiesta de su patrón San José, ellos quemaban al frente de sus talleres en las calles sus cosas que ya no utilizaban y que eran excesivas. Estas cosas formaban pilas que se llamaban “fallas”. Estas “fallas” que fueron pilas de madera se convirtieron en monumentos representando escenas sociales. Frecuentemente, las escenas funcionaban como una crítica de algo. Alrededor del año 1870, la celebración de las Fallas estaba prohibida. Durante los siguientes años, había mucha resistencia contra este mandato. En 1885, se empezó competiciones entre barrios por las mejores fallas y en el año 1901 el ayuntamiento de Valencia empezó a otorgar premios. Desde aquí, la construcción y celebración de las fallas ganaba popularidad y se convirtió en lo que ahora es la tercera más grande fiesta del mundo. (Numero uno es Carnaval en Rio de Janeiro y numero dos es Mardi Gras en New Orleans). Hoy en día, más que siete cientos fallas que son construidos y quemados.
Hay varias otras partes de la fiesta de las fallas, pero voy a explicarlas mientras hablando de mi viaje:
El viernes pasado, yo y todos los alumnos de nuestro programa subimos en autobuses a las nueve de la mañana para viajar dos horas hasta Valencia. Valencia es un comunidad de España (en lo que Alicante está) y también un cuidad. En realidad, pasamos tres horas en el autobús con un parada obligatorio por el conducir (hay un ley en España que dice que cada dos horas, el conducir necesita tomar un descanso de veinte o treinta minutos). Desafortunadamente, llegamos tarde a Valencia a causa del trafico entonces no tuvimos tiempo para visitar el catedral ni el torre de serranos que están cerrados a las dos. Fuimos directamente a la plaza de ayuntamiento para ver la mascléta del día que empieza a las dos. La mascléta es un parte de Las Fallas que empieza a partir del 1 de marzo has el día de San José, el 19 de marzo. La mascléta es un “espectáculo pirotécnico basado en el ruido y la estridencia de los más potentes petardos existente en la actualidad: los masclets”. En ruido, sin embargo, es más como una canción que sólo ruido. Dura por seis o siete minutos y ¡es una locura!
Después de este ruido, reunimos con una amiga de Hannah de su instituto. Hannah es una amiga mía y también un estudiante de Whitman. Ella vivo en Redmond. Pasamos el resto del día junto. Porque había mucha peña, caminamos muy lento. Era un día bonito con sol por la primera vez en mucho tiempo. (Al fin de día, había muchas guiris en nuestro grupo que han convertido en gambas).
Visitamos unas fallas por la calle, otro Starbucks, y un desfile que pasaba por todas las calles. Durante el día 17 y 18 de marzo, la tradicional Ofrenda de flores de la Virgen de los Desamparados se lleva a cabo. Todos las falleros y falleras acuden, con sus vestidos tradicional y con unas bandas, a entregar sus flores a una Gigantesca imagen de la Virgen un la plaza de la Virgen. Las flores crean un chal para la Virgen. Eso es lo única expresión religiosa de la fiesta, creo. El desfile consiste de miles y miles de falleras y falleros y cada lleva un disfrace tradicional que vale miles euros cada uno. ¡Dura dos días porque hay demasiada gente por un día!
Poco tiempo después, subimos el autobús para regresar a Alicante. A causa del desfile, sin embargo, había muchas calles que no se podía cruzar entonces muchas personas llegaron tarde a nuestra sitio de reunión. Por esta razón, salimos una hora tarde. Por sus suertes, el autobús esperaba por ellos. Llegué a mi casa a las nueve de la noche para cenar y preparar por otro día en Valencia el día siguiente. (Nadie quedaron en Valencia por la noche porque desde tres meses antes, todos los hoteles y hostales estaban completamente llenos de reservaciones).
Las Fallas de Valencia (día dos):
El día siguiente, levanto temprano para salir de Alicante a las 8:30 por la mañana. Hoy, fui con viaje a través de mi universidad y había nueve autobuses llena de alumnos. Fui con Marybeth y Gabby. No sabía que era posible, pero cuando llegamos, había mucha más gente que el día antes. Por esta razón, bajamos de los autobuses mas lejos del centro de la cuidad. Era acerca de las doce entonces tuvimos un poco tiempo para andar antes de la ultima mascléta. Visitamos las calles iluminadas que han ganado el premio del concurso de Calles Adornadas. Las comisiones de las fallas adornan sus demarcaciones con iluminaciones artísticas. Porque era el medio del día, las luces no estaban encendidas. Todavía, era impresionante. Desde luego, las calles que veíamos por la noche eran muchas más brillantes e impactantes.
Luego vimos la falla que ganó el premio uno de las fallas. Eso es un gran honor. Durante todo el año cada comisión trabaja, planea, y recauda fondos para ganar este título. Ya sabes que hay cientos fallas, entonces hay mucha competición. El premio de este título, además de honor y orgullo, la falla no se quema. Yo estaba de acuerdo con la elección de esta falla por el premio porque era, en mi opinión, lo más impresionante de todas que yo vi.
Luego fuimos otra vez a la plaza del ayuntamiento para ver la última mascléta. La ultima mascléta era doble más impresionante que el día anterior. No sé cuanta cuesta cada mascléta, pero yo sé que no es barato. Es difícil a explicar el ruido. Es como el ruido de fuegos artificiales, pero más cerca y más claro. A veces el ruido parece como cien tambores al unísono. El gran final era increíble porque la tierra sacudió. Era un terremoto provocado por el hombre. Llegamos una hora antes de la mascléta para reservar un buen sitio y valió la pena. Después, sin embargo, encontramos en el centro de una multitud enorme y pasamos casi media hora saliendo de la plaza.
Marybeth tiene un amigo de su colegio que está estudiando en Valencia, entonces conocí a él y fuimos al parque juntos para comer nuestros bocadillos. Estuvimos muy cansadas del día anterior y un poco harta de tanta peña, entonces un descanso en el parque era perfecto.
Mientras mirando otras fallas más tarde, nos encontramos con un amigo de Whitman que está estudiando en Barcelona y era a Valencia para ver las fallas también. ¡Qué casualidad! Después un hora, tuve frio y sed, y piernas cansada, entonces fui a Starbucks para comprar un té y leer un libro de mis estudios. Cuando estaba allí, conocí a una pareja de Colorado y una española de Valencia con quien compartí una mesa. Una hora más tarde, reuní por suerte con unos alumnos de mi programa y fui con ellos para cenar. Fuimos a Walk to Wok (de la misma cadena que asistí en Barcelona). Se ha desarrollado en una tradición por nuestro grupo ir a sitios atípico de España cuando estamos en viajes porque siempre comemos comida de España con nuestras familias y les echamos de menos los varios tipos de comida en EEUU. Mandé un SMS a Gabby y Marybeth y ellas me encontraron en Walk to Wok para cenar también. ¡Era deliciosa! La primera vez que comí tofu desde llegué en España.
Era casi las diez después de terminar nuestra cena, la hora que empieza la cremá de los ninots, entonces fuimos al primer ninot que vimos para ver nuestra primera fogata. “La cremá” es el nombre que se usa para describir el tiempo durante la fiesta cuando los monumentos se queman. Se dice que para la falla, es su finalidad, su destino, y también su grandeza. Todo el día estaba pensando “¿cómo se puede quemar estos monumentos tan bonitos, tan caros, y tan llena de labor?” Ahora, entiendo. Mirar una falla por el día es impresionante, pero mirar una falla por la noche, con fuegos alcanzado a las estrellas, es una locura. Tener capaz de crear algo tan hermosa que tomó la labor y el tiempo de un barrio unido durante todo el ano, y luego quemarlo es algo admirable. Me recuerda un poco de un castillo de arena. Se puede pasar todo el día trabajando a través de crear una estructura maravillosa, pero al fin de día, siempre las olas lo tragan.
Vimos dos ninots (pequeñas fallas) reducida al suelo y luego vimos unas fallas quemar. Cada fogata era más grande que el anterior, con más humos, y más calor. Por el fin del día, todo nosotros tenían una tos a causa de los humos de los petardos, fuegos, y fuegos artificiales. Si, había fuegos artificiales también, porque en España, una fiesta que dura un mes, que tiene estructuras de tres o cuatro pisos de altura, ruidos diarios, procesiones de miles personas, y fuegos por toda la ciudad no es bastante. También se necesita una exhibición de fuegos artificiales. Los españoles saben como a disfrutarse.
A las una por la mañana, estuvimos terminada. Estuvimos al máximo y no podíamos hacer nada más que caminar hasta el punto de encuentro para salir. Por desgracia, tuvimos que esperar casi dos horas más porque el autobús no viniera hasta que las tres por la mañana. Hacia frio, entonces, entramos en un hotel de cuatro estrellas donde tuvimos nuestro punto de encuentro. Pero, después media hora, el hotel di cuenta que no fueron invitados del hotel, y nos echan por la calle. Por fin nuestro autobús llegó y subimos. Dormí durante todo el viaje hasta cuando llegamos a Alicante acerca de las cinco y media de la mañana. Llegue a mi casa a las seis por la mañana, completamente muerto de sueño.
¡Qué experiencia! Nunca voy a olvidar esos días, pero esta fiesta es algo que no soy segura si quiero repetir pronto.