A pesar del hecho que los domingos son normalmente días de descansar en España, estoy empezando una tendencia de domingos ocupados. El domingo pasado, mi madre y mis hermanas y yo amontonamos en el coche y fuimos a una ciudad 20 kilómetros de distancia que se llama Elche. Nos encontramos con un amigo de mi madre (más o menos, su novio) y visitamos un jardín hermosa de palmeras. El jardín es un jardín artístico nacional y se llama “El Huerto del Cura”. Elche, y esta región en general, está cubierto en palmeras. Tiene más de 2000 mil especies de palmeras de todas las partes del mundo. La mayoría de las palmeras llegaron cuando los musulmanes invadieron hace 2000 mil años. Aprendí que palmeras no son arboles, son más o menos hierbas, como bambú. No tienen truncos concretos. Un tipo común de palmera aquí es la palmera que produce dátiles. Mi madre compró una caja de dátiles para yo podría probarlos, pero no me encantan mucho. Prefiero manzanas…soy aburrida, yo sé.
Durante estábamos allí, mis dos hermanas menores me preguntaron si yo pudiera hacer una video con ellas. Entonces, por diez minutos yo era una turista visitando el jardín por la primera vez con mi quía Eva. No he visto el video, pero si no tengo tanto avergüenza después de verlo, quizás encontraré una manera en que yo puedo presentar el video en mi blog.
Pues, fuimos a una parque “El parque municipal” para comer la comida en el estilo de un picnic. Comemos arroz china (fried rice, más o menos) y pepitas de pollo (chicken nuggets) con pan y coca cola light (no se usan “diet”). Kimberly y Dad – había camarones en el arroz, y me gustaban.
Luego, fuimos a Orihuela, pero cuando conducimos a la cuidad, el coche sobrecalentó y necesitamos parar. No había bastante agua en el coche, entonces buscamos todas las botellas de agua en coche y se punieron el agua en el depósito. Afortunadamente, no tuvimos otro problema con el coche. Fuimos a Orihuela porque fue el alojamiento del mercado medieval, lo que dura solamente dos días cada ano y es el más grande de toda España. El mercado fue increíble. Había personas vestidas en disfraces, banderas, monstruos inflables, tiendas de artesanos, y muchísima comida. Mi madre compré dos coronas hechas de flores para nosotros y nos turnamos llevarlas. Fue muy divertida, el marcado, pero había demasiada gente. Tomamos dos horas para andar por todo el mercado, pero cuando quisimos regresar a nuestro coche, tuvimos que dar la vuelta por las mismas calles. Porque había tanta gente, tomamos una hora para llegar al principio del mercado. Orihuela es una ciudad vieja, y como todas las ciudades viejas en europea, es un laberinto. Tratamos a buscar otra calle para regresar, pero todos los callejones eran sin salidas. Entonces, cuando llegamos al coche era las siete y yo estaba muy casada (y tenía hambre también, mala combinación, sabes). Era un día magnifico, y creo que tengo suerte que mi familia es tan interesada en mi experiencia en España y que tenga una experiencia entera con todo tipo de actividades.
He postada fotos del dia en picasa.
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